Se fomentará el consumo de frutas y verduras frescas y se prohibirán los alimentos fritos, en lo que el gobierno ha calificado como la mayor reforma de los comedores escolares en Inglaterra en más de una década.
Según las nuevas normas de alimentación escolar, también se incrementará el consumo de fibra y cereales integrales, y los comedores escolares deberán cumplir por primera vez con las normas nutricionales, además de que las escuelas serán objeto de seguimiento.
La Asociación de Directores de Escuelas y Colegios (ASCL, por sus siglas en inglés) acogió con satisfacción los cambios, pero expresó su esperanza de que las nuevas normas no se conviertan en «otro instrumento para atacar a los directores de escuela».
Los cambios entrarán en vigor a partir de 2027 y se financiarán con los fondos ya existentes para las escuelas, según informó el gobierno.
Como parte del nuevo marco normativo, los postres dulces, como los pasteles, pasarán de ser una opción habitual en el almuerzo a dos veces por semana en las escuelas secundarias y una vez por semana en las escuelas primarias. Además, ahora deberán servirse con una porción de fruta.
El consumo de carnes procesadas como jamón, salchichas y nuggets de pollo se ha reducido a una vez por semana y debe ir acompañado de verduras o fruta.
La secretaria de Educación, Lucy Powell, afirmó que se trataba de «cambios que se producen una vez en una generación» y que «transformarían la alimentación escolar de los niños de todo el país».