Según informan los empleados del zoológico de Jersey, ante el aumento vertiginoso de las temperaturas este verano, se está utilizando todo tipo de recursos, desde baños de barro hasta golosinas congeladas, para ayudar a los animales a mantenerse frescos.
Georgia Gotts, subdirectora de la sección de mamíferos, explicó que los animales pueden elegir entre buscar la sombra, pasar tiempo en interiores o disfrutar del sol.
Así pues, en el caso de los cerdos verrugosos visayanos del zoológico, Gotts explicó que los cuidadores se aseguraban de que su charca de barro estuviera siempre llena para que pudieran refrescarse y cubrirse de lodo, que actuaba como una capa protectora contra el sol.
Los cuidadores también les han estado sirviendo versiones congeladas de la comida habitual de los cerdos. Las hortalizas de raíz y las bayas se congelan en moldes de hielo como un refrigerio refrescante y una forma de enriquecimiento ambiental.

Según explicó, los capibaras probablemente pasarían gran parte del día en el agua, mientras que los lémures a menudo tomarían el sol por la mañana antes de buscar lugares más frescos al final del día.
El zoológico contaba con sistemas para regular la temperatura, incluyendo aire acondicionado, ventiladores y edificios con termostatos.
Ella dijo: «Tenemos mucha suerte de contar aquí con todo lo necesario para cuidar a los animales durante el calor extremo».
Según informaron los responsables del zoológico, este también vigilaba de cerca a su personal, proporcionándoles agua, crema solar y pausas regulares para hidratarse con el fin de ayudar a los cuidadores a sobrellevar la ola de calor.