Con el cierre del mercado de fichajes, la locura del dinero gastado es incomprensible, y no se trata solo de los superclubes.
Los consejos de administración analizan datos, estudian algoritmos e intentan ser lo más científicos y matemáticos posible. Sin embargo, los resultados parecen ser obstinadamente aleatorios para cada club: algunos son sumamente positivos, otros totalmente negativos.
El Newcastle apenas logró cubrir los gastos de sus ventas y adquisiciones este verano. Si bien han reducido la edad promedio de la plantilla, también han mermado la experiencia disponible para Matthias Jaissle a niveles peligrosos.
Mientras tanto, los Spurs derrocharon una fortuna, gastando 300 millones de libras (y la cifra sigue aumentando) en cuatro jugadores, aunque recuperaron una buena parte con las ventas. El resultado fue una derrota por 2-0 en casa ante la afición visitante del Newcastle United.
Sin embargo, el tamaño de la muestra es demasiado pequeño para juzgar, y con Roberto De Zerbi al mando, aún podrían tener una buena actuación después de perder los dos primeros partidos sin marcar.
Sin embargo, los aficionados del Tottenham tienen derecho a preguntarse: «¿Por qué hemos gastado todo este dinero y todavía no hemos fichado al delantero que tan obviamente necesitamos?».
La calidad constante en el último tercio del campo es lo que más cuesta ahora mismo, porque es un bien muy escaso.