Era de esperar que este verano hubiera cambios en Villa Park, la plantilla estaba preparada para ello y la victoria en la Europa League en mayo fue la última oportunidad para que lograran algo juntos.
Sin embargo, podría ser más drástico de lo previsto, dado que muchos jugadores clave se han marchado o están a punto de hacerlo. En un mundo ideal, esta transición normalmente duraría dos o tres ventanas de fichajes.
Hasta el momento, las salidas se deben a diferentes motivos, entre ellos la reducción de la masa salarial y la edad media de la plantilla, que fue la segunda más alta de la Premier League la temporada pasada.
El Aston Villa debe cumplir con las regulaciones financieras de la UEFA y la Premier League, y vender a Morgan Rogers al Chelsea por 117 millones de libras fue la mejor manera de asegurar que obtuvieran el mayor beneficio posible por un jugador que costó 16 millones de libras.
El caso de Youri Tielemans fue diferente: el Manchester United activó su cláusula de rescisión de 35 millones de libras y él quería marcharse, mientras que el Aston Villa quería renovar su lateral izquierdo, razón por la cual Lucas Digne fichó por el PSG y Matteo Ruggeri lo sustituyó procedente del Atlético de Madrid.
Emi Martínez ya había intentado marcharse anteriormente y el Villa podría prescindir de otro drama (el motivo de su fallido fichaje por la Juventus fue que los clubes no lograron ponerse de acuerdo en un traspaso gratuito), mientras que el fichaje de Ezri Konsa por el Arsenal podría cerrarse a finales de semana.
En definitiva, el Villa sigue siendo un club vendedor, aunque eso choque con el hecho de que sean los actuales campeones de la Liga de Campeones y de la Liga Europa.
Sin embargo, el Villa quiere retener a Ollie Watkins y sería difícil reemplazarlo. Si el delantero inglés se marchara, sería la despedida más emotiva de Villa Park este verano y reflejaría claramente la magnitud de los cambios que se están produciendo.