La primera parte careció de calidad, y ambos equipos pecaron de desaprovechar buenas posiciones con pases finales deficientes o falta de serenidad frente a la portería.
El Sunderland creó una buena oportunidad en el minuto cinco cuando Xhaka abrió el juego con un pase hacia la banda y Thomas Meunier centró al área, pero Trai Hume no logró conectar con el balón desde 10 metros de distancia.
El Sunderland terminó séptimo en la Premier League la temporada pasada, lo que le valió su primera oportunidad en una competición europea desde la temporada 1973-74, cuando fue eliminado de la Recopa de Europa en la segunda ronda.
A pesar de encajar un gol en el último minuto y perder 2-1 contra el recién ascendido Ipswich en su primer partido, con gol de la victoria del ex extremo del Sunderland, Jack Clarke, el sorteo de la Europa League del viernes levantó el ánimo.
Un partido soñado a domicilio contra el gigante italiano AC Milan el 10 de diciembre es algo que los aficionados del Sunderland podrán disfrutar, junto con partidos en casa contra el equipo holandés AZ Alkmaar, el Dinamo Zagreb de Croacia, el Jagiellonia polaco y el Levski Sofia de Bulgaria, además de otros viajes a Portugal (Torreense), Polonia (Lech Poznan) y Bélgica (Anderlecht).
Pero una de las grandes incógnitas para los aficionados del Sunderland es cómo se las arreglará su plantilla cuando tenga un mínimo de ocho partidos adicionales y tenga que jugar habitualmente los jueves y luego los domingos.
Tras la derrota en Ipswich, era importante que los Black Cats consiguieran los tres puntos aquí, y lo lograron, con Xhaka como jugador destacado gracias a sus pases de larga distancia y su liderazgo inspirador.
En Portman Road, los errores individuales resultaron costosos, pero el entrenador Regis le Bris estará encantado con el esfuerzo colectivo contra el Fulham y la forma en que su equipo defendió.
Nordi Mukiele y Romaine Mundle personificaron ese espíritu resuelto con bloqueos providenciales que ayudaron a mantener la portería a cero contra el Fulham.