Este verano, en Tyneside, la reconstrucción del equipo era una posibilidad muy real, sobre todo en lo que respecta a la portería.
El Newcastle, con una defensa muy vulnerable, solo mantuvo su portería a cero en ocho ocasiones en la Premier League la temporada pasada y encajó 55 goles, ocupando el puesto 15 en la clasificación general, solo por debajo de ellos el Burnley , el West Ham y el Wolves, ya descendidos , además del Leeds y el Tottenham .
Es evidente que los jugadores de campo del Newcastle no ofrecieron suficiente protección, pero el portero Nick Pope cometió varios errores importantes que derivaron en goles, mientras que Aaron Ramsdale nunca convenció del todo durante su cesión y desde entonces ha regresado al Southampton.
Por lo tanto, encontrar un nuevo número uno era una prioridad y el Newcastle ha vuelto a mirar al continente.
El club se ha centrado principalmente en jugadores extranjeros de 20 años o menos, habiendo fichado ya a Jaouen, Sean Steur, Bazoumana Toure y Aladji Bamba, por lo que Lukas Hornicek se sentirá como una especie de veterano en comparación.
Pero el checo solo se consolidó como titular habitual en el Braga hace 18 meses y no tendrá mucho tiempo para prepararse para la exigencia física de la Premier League.
La estatura de Hornicek sin duda ayudará (mide 1,98 metros) y su capacidad para sacar el balón jugado desde atrás le dará a este equipo algo diferente al comenzar un nuevo ciclo bajo la dirección del entrenador Mattias Jaissle, cuyo nombramiento se anunciará formalmente pronto.